Embarazada y resultado de las pruebas negativo

Sí, me quedé embarazada y las primeras pruebas dieron negativo. Teniendo en cuenta que mi periodo no es regular, que no suele venirme con precisión y ronda entre los 28 y 32 días, lo conveniente en mi caso era haberme esperado un par de semanas para hacerme el primer test,  pero me pudo el ansia viva.

Habían transcurrido cinco meses desde que decidimos ponernos manos a la obra con el proyecto bebé y durante este tiempo me hice falsas ilusiones en más de una ocasión y en otras, llegué a pensar que no podía tener hijos, como siempre tan dramática yo.

Al principio me hacía los test de embarazo incluso antes de la primera falta, por la equívoca descripción que viene en los prospectos. Te ponen que el test detecta 25mUI/ml, pero no indica que para ello tu hormona hCG (gonadotropina coriónica humana) debe tener los mismos niveles lo cual es muy improbable que suceda antes de la primera falta, y yo, como mamá primeriza y sin tener ni idea al respecto no lo tuve en cuenta.

A lo que voy… llegó el día 33, (haciendo el cálculo desde el primer día de mi anterior menstruación) oficialmente ya tenía una falta. Los síntomas premenstruales continuaban y no había cambios significativos. Me hice la primera prueba y… resultado negativo, vuelta a empezar. Me quité de la cabeza la posibilidad de estar embarazada y me relajé hasta el día 36.

A primera hora de la mañana hecha un manojo de nervios, de camino al trabajo decidí parar en la farmacia y comprar otro test. En ayunas y dispuesta a ver un súper positivo me llevé otro chasco. De nuevo el resultado era negativo. Lo miré con lupa, al trasluz de la ventana, pero nada. Esta vez sí que si estaba clarísimo que era pura obsesión lo que tenía, no había embarazo.

test-de-embarazo-casero

Imagen by mujerfertil.es

Pero sin darme cuenta me planté en el día 38, y aunque mi mente actuaba de forma racional y me decía “no lo pienses, solo es un retraso un poco más prolongado de lo habitual”, el deseo de ser madre se apoderaba de mí y me sembraba dudas respecto a los anteriores resultados. ¿Y si realicé las pruebas demasiado pronto? ¿Y si la hormona hCG la tengo demasiado baja?. Total, que me puse rumbo a la farmacia y por el camino ideaba, aquí van a pensar: esta chica no está bien de la cabeza, ha comprado tres pruebas de embarazo en menos de una semana. Así que me fui a otra y esta vez compré la más económica de todas porque en el fondo me decía, verás que del propio estrés me estoy provocando un retraso y cuando vea el pedazo de negativo que va a salir me voy a dar de nuevo contra un muro de hormigón armado.

Dudaba entre hacérmela esa misma tarde o esperarme a la mañana siguiente en ayunas… pero que va, con un test en las manos y 6 días de falta  me volví totalmente irracional y decidí hacérmela en aquel mismo instante a las 19:00pm. A diferencia de otras veces, lo dejé encima de unas revistas que había en el baño y no quise mirar. Se me estaba haciendo eterno el tiempo de espera… por una parte pensaba, que va, no estoy embarazada y esta situación me está perjudicando psicológicamente, pero por otro lado le daba la vuelta a la tortilla e imaginada… ¿Y por qué no?, jamás he tenido un retraso de tantos días y llevamos varios meses intentándolo.

Recuerdo esos eternos 5 minutos que parecía que se había detenido la aguja del reloj. No quería mirar el resultado porque tenía una mezcla de sentimientos de optimismo y a la vez estaba convencida de que sería otro negativo más para la lista, que después de tantos intentos fallidos, medio año de no, no y no, sin querer perder la esperanza la perdía.

test de embarazo mamalarepera - png

¡A la tercera va la vencida!

Por fin me acerqué, como el que no quiere la cosa miré de reojo sin grandes expectativas  y en ese momento vi como comenzaba a reflejarse una finísima raya de color rosado, aguanté la respiración, lo cogí y lo observé atentamente sin parpadear un instante, no me lo podía creer,  ¡era POSITIVO! estaba embarazada, osea, acabo de revivir ese momento de emoción, de querer gritar, llorar y saltar de la alegría. Era puro estado de felicidad, nervios, a quién llamo primero o mejor no llamo a nadie, ¿qué hago yo ahora?. Me senté en la cama e hice una breve pausa y me dije, PARA, que el color de la línea positivo tiene muy poca fuerza, hay que comprar otro test.

Por supuesto no tardé ni 24 horas en realizarlo y me indicó las semanas de embarazo. Pero no contenta,  me hice un examen de orina en el médico para requeteconfirmar que de verdad había llegado el glorioso momento de ser mamá.

¡Guauuuuu! me está pasando a mí y es real, no me lo podía creer. Posteriormente el ginecólogo nos dio un sustito que me apagó la alegría en cuestión de dos segundos, pero esto queda pendiente para otro día.

Consejo, no caer en el error de repetir una y otra vez las pruebas de embarazo día tras día. Esta anécdota la recuerdo como un episodio de mucha angustia y desilusión, aunque tuvo un final feliz podía haber sido todo lo contrario. Actualmente existen test de embarazo ultrasensibles detectables a 10mUL/ml y 15mUL/ml que pueden revelar el resultado con más precisión si se realiza antes de tiempo, pero aún así, no lo recomiendo.

 

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